Lo último del Ayuntamiento de
Sevilla y de Tussam. A las paradas 90 y 101 denominadas “Avda Soleá-El Greco”, la
primera sentido Plaza de Armas, y la segunda sentido Polígono de San Pablo, les
están construyendo un amplio acerado por delante que impide que los autobuses
de las líneas 21 y B3 puedan entrar en las mismas, por lo que cuando paren obligarán
que los coches que vayan detrás tengan que esperar a que los citados autobuses
finalicen la bajada y subida de pasajeros. Aparte, por lo que se deduce del
avance de las obras, la parada 101 se desplaza unos metros más al interior del
barrio, por lo que debería pasar a denominarse “Avda Soleá- Calle Seguirilla”
por estar más cerca de esta última que de la Avda El Greco.
Y hablando precisamente de la
calle Seguirilla (tramo del Garaje Soleá y Horno de Ana) se reduce el campo de
visibilidad de los vehículos que salgan de la misma, y sobre todo cuando un
autobús esté cargando o bajando viajeros en la parada 101.
En definitiva, un sin sentido que además reduce el aparcamiento en una zona que precisamente está falta de espacio para estacionar.